Canal de Castilla

El Canal de Castilla es uno de los proyectos más relevantes de ingeniería civil de la España Ilustrada, el objetivo principal de su construcción fue servir como vía fluvial de comunicación y transporte que solucionase el problema de aislamiento al que estaba sometida la meseta castellana y leonesa.

A mediados del s. XVIII cuando el Marqués de la Ensenada propone a Fernando VI la construcción de una red de caminos y canales de navegación pensados para Castilla, al ser, por entonces, la principal productora de cereales. Dos años más tarde, el ingeniero Antonio de Ulloa, presenta el “Proyecto General de los Canales de Navegación y Riego para los Reinos de Castilla y León” basado en otros trabajos previos del ingeniero francés Carlos Lemaur.

La época de mayor esplendor tuvo lugar una vez concluido todo su recorrido actual, entre los años 1850-1860, cuando las barcas que surcaban el Canal superaban las 350, la mayoría de ellas de propiedad privada. La apertura de la línea férrea Valladolid-Alar del Rey, con un trazado casi paralelo al del Canal de Castilla, motiva que el Canal de Castilla vea truncada su utilización “como vía de transporte y comunicación”.

Actualmente tiene una riqueza patrimonial y paisajísta de primer orden. Se puede recorrer el Canal de Castilla andando, en bicicleta o a caballo siendo un recurso deportivo y patrimonial importante para el senderismo, cicloturismo y ocio.

El Ramal del Sur discurre por los siguientes municipios de la Ruta del Vino: Dueñas, Cubillas de Santa Marta, Trigueros del Valle, Corcos, Cigales, Cabezón de Pisuerga y Fuensaldaña, con esclusas, harineras y diversas infraestructuras, siendo la única DO que transcurre por su recorrido. En la acualidad diversos viñedos están regados por el agua del Canal y la historia del vino y el Canal ha tenido diversos episodios en las localidades. El enoturismo del Canal de Castilla se llama Ruta del Vino Cigales (ver vídeofolleto)