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01 abr 2018

Valladolid: puerta de la Ruta del Vino Cigales. Vínculos históricos especiales entre la comarca de Cigales y la ciudad de Valladolid

El próximo jueves 12 de abril a las 19.30h se celebrará una interesante conferencia del Dr. Julio Fernández Portela sobre el patrimonio vitivinícola de la comarca de Cigales y su vinculación con la ciudad de Valladolid. Posteriormente se realizará una cata de vinos D.O. Cigales, en cuya denominación de origen se encuentra el Pago del Berrocal de la ciudad de Valladolid.

Cartel conferencia rutavino

Previamente, la Presidenta de la Ruta del Vino Cigales, Dña. Inés Salas Mucientes, presentará los recursos turísticos que unen ambos territorios para promover un enoturismo de calidad y cercano a Valladolid. La comarca de Cigales en el Valle del Pisuerga, tiene especial vinculación histórica con la ciudad de Valladolid desde hace varios siglos. Durante la repoblación emprendida por Alfonso III de León en 905 es cuando se impone el valor de la situación estratégica de Cabezón, estando Valladolid en el territorio jurisdiccional y militar del castillo de Cabezón. Otorgan la capitalidad que englobaba a poblaciones cercanas, como Valladolid que obedecía y tributaba a la autoridad de Cabezón.

Pedro Ansúrez es el repoblador de la aldea de Valladolid, desde su puesto de ayo y consejero del monarca Alfonso VI y como Gobernador territorial de la fortaleza de Cabezón, baluarte estratégico de las “fronteras”. Hombre influyente con peso político, tras su muerte, el gobierno de Valladolid estará en manos de sus sucesores: los Condes de Urgel.

El conde Armengol de Urgel, nieto y sucesor del conde Ansúrez y señor de Cabezón, Valladolid,…, nombró gobernador de todas estas poblaciones a don Alonso Téllez de Meneses (fundador del Monasterio Santa María de Palazuelos). Alfonso VIII habría prometido la villa en arras a su mujer doña Leonor, hija de Enrique de Inglaterra cuando por el año 1170 celebró sus bodas en Tarazona. Desde 1162, Cabezón pertenece al Concejo de Valladolid por Fernando III.

Desde entonces, Valladolid disfrutará de un desarrollo sin freno hasta nuestros días, pasando Cabezón a formar parte de su jurisdicción en 1243, cuando Fernando III el Santo agrega el municipio al concejo de Valladolid. Esta donación fue confirmada en 1255 por Alfonso X el Sabio, con lo que Cabezón continuará definitivamente el resto de su historia como parte del alfoz de Valladolid, con una población eminentemente agrícola y ganadera. Entre mediados del siglo XII y mediados del siglo XIII pasarían a pertenecer a Valladolid, por compra o donación Real, Cabezón, Santovenia, etc. Igualmente Santovenia de Pisuerga fue entre 1148 y 1184 zona de influencia de Valladolid. Alfonso VIII vende en 1191 al Concejo de Valladolid la villa de Santovenia. Confirmado en 1255 por Alfonso X, tanto Santovenia de Pisuerga como Cabezón de Pisuerga que manda delimitar los términos de la ciudad y alfoz. Cigales perteneció a Valladolid entre 1289 y 1314. En el siglo XIII se completó proceso influencia de Valladolid con anexiones varias como Cigales y Cabezón. Posteriormente en 1386 se segrega de la jurisdicción de Valladolid y pasa a ser señorío de los Conde de Buelna.

Valladolid en el territorio jurisdiccional y militar del castillo de Cabezón (Vista desde el antiguo Castillo)

Valladolid en el territorio jurisdiccional y militar del castillo de Cabezón (Vista desde el antiguo Castillo)

El puente de piedra de Cabezón se sitúa en un paso estratégico. En 1293 Sancho el Bravo tuvo un detalle con su médico, el Maestro Nicolás, regalándole el el portazgo de Cabezón. El obsequio incluía aceña, martiniega, caloñas, homecillos y demás derechos. Posteriormente se lo vendió a doña María de Molina, quien hacia 1320, lo dona al Monasterio de las Huelgas Reales de Valladolid, que ella misma funda. El puente se encontraba construido y las monjas cobran un portazgo por pasar por el mismo.

El crecimiento imparable de Valladolid se hizo en detrimento de Cabezón. El centro de gravedad histórico se desplazaba hacia la ciudad creada por el conde Ansúrez. Junto a Valladolid, en el siglo XVII, Santovenia seguía siendo aldea y jurisdicción de Valladolid, conservando cierta autonomía.

Historia del vino con Valladolid

Tradicionalmente el vino clarete o rosado de Cigales ubicado en la ribera del Pisuerga, abastecían tradicionalmente a la capital. Constituyeron durante siglos los principales vinos consumidos en la ciudad de Valladolid.

En el Valladolid medieval las viñas se extienden por las cuestas que bordean los páramos. Desde 1297 se prohíbe la importanción de uva y vino producidos fuera del término, imponiendo multas. La no prohibición de entrada de vino de las localidades próximas obedece a una reciprocidad, pues se aprovecha el momento en que se pueden entrar vinos de unos lugares a otros.

Como medida proteccionista en el Consejo Municipal de Valladolid del siglo XII, se gravaba con un maravedí a cada carga de vino que entraba en la ciudad que no procediera de lugares cercanos como Fuensaldaña. En 1323, Alfonso XI prohibió totalmente la importación de vinos.

La zona del viñedo de las terrazas del Pisuerga en torno a Valladolid ya se había afianzado a finales del siglo XIII, cuando la Corte consumía vino de Cigales, como aparece en las cuentas del rey Sancho IV. En el siglo XIV el comercio del vino de Fuensaldaña fue en aumento, ya que al pertenecer a la jurisdicción de Valladolid, los viticultores podían guardar su vino en las bodegas de la capital.

Viñedos de Fuensaldaña con vistas a Valladolid.

Viñedos de Fuensaldaña con vistas a Valladolid.

La proximidad de los viñedos de Cigales, Fuensaldaña o Mucientes a la capital es lo que favoreció su antigua expansión, potenciada por la protección que se les prestó en las ordenanzas del vino de 1423, frente a la competencia de otros vinos. Estas referencias documentales a los viñedos y vinos del entornos vallisoletano a finales de la Edad Media no son extensibles a los de la Ribera el Duero o Tierra de Medina. Las Ordenanzas de 1423, que completan las de 1323, precisan la extensión de la jurisdicción de Valladolid, señalando que los que cultivaban viñas en Fuensaldaña, Cigales o Mucientes pueden meter sus vinos en las bodegas de Valladolid. La explicación de la importancia del vino de Fuensaldaña-Cigales estriba tanto en su cercanía a Valladolid como en la evolución demográfica que va tomando ésta”.

En 1400 con Enrique III, Valladolid estaba rodeada de muchas viñas y mucho vino. Los viñedos del Bajo Pisuerga; los de la propia ciudad de Valladolid nunca tuvieron buena fama. Antes del siglo XVI se abastecía fundamentalmente de los vinos de cigales. Los viñedos de cigales, Mucientes y Fuensaldaña, producían vinos claretes muy estimados y bien vendidos en las provincias del Norte. En el siglo XV se asiste en general a un avance del viñedo, como refleja las Ordenanzas de Valladolid en 1423 y 1429,

En el siglo XVI, Fuensaldaña, Mucientes o Cigales no son lugares del término de Valladolid pero sobre ellos no se aplica la prohibición de meter uva en Valladolid, ni mosto ni vino, ya que los términos son de Valladolid y se labran desde Valladolid continuos a Valladolid a los dichos lugares de Fuensaldaña, Mucientes y Cigales.

Uno de los fraudes más importantes era meter vino en la ciudad de lugares que no eran de su alfoz, que estaban exentos de su jurisdicción, pero eran localidades muy cercanas en las que los herederos tenían viñedos.

A finales del siglo XVI Valladolid era deficitaria en la producción de vino, teniendo que importarlo de las localidades colindantes. A finales XVI el vino de Cigales tenía buena reputación como señala Cock. Se producía en los viñedos de la orilla derecha del Pisuerga, de Fuensaldaña a Corcos, pasando por Mucientes y Cigales

Existen ordenanzas del vino de Fuensaldaña (1576) y de Cigales (1652). Aparece el Gremio de Herederos del Vino que eran los grandes propietarios de viñedo que se habían constituido en un gremio desde el que trataban de defender y hacer valer los privilegios que a lo largo de los siglos fueron consiguiendo.

El cultivo de la vid y la producción del vino no era exclusivo de una clase acaudalada sino de todos los vallisoletanos, siendo algo muy importante para la ciudad de Valladolid, como demuestra las Ordenanzas de entrada y venta de vino que existieron en Valladolid, siendo las ordenanzas viejas de 1423, las nuevas en 1590 y las novísimas en 1760. El consumo del vino en Valladolid se estabiliza desde mediados del XVII a principios del XIX, volviendo a estar de moda en el siglo XXI.

– Tabernas Valladolid

Las tabernas de Valladolid especialmente en los barrios vendían mucho vino de la comarca vitivinícola de Cigales. Fundamentalmente por dos motivos: la cercanía a estos pueblos hacía que muchos taberneros fueran de estos pueblos o tuvieran familiares que les facilitaran el vino a buen precio, y la costumbre de beber vino “de Valladolid” como se consideraba al clarete, especialmente apreciado en los obreros que salían de trabajar en las duras jornadas de la industria durante la segunda mitad del siglo XX. Disuadirse del duro trabajo tomando vinos con los compañeros era un acto social importante para estos trabajadores obreros en los barrios periféricos, aparte de las tabernas que servían el vino en el centro de la ciudad.

Valladolid: D.O. Cigales

La ciudad de Valladolid dispone de unas hectáreas de viñedo del Pago del Berrocal en la Denominación de Origen Cigales, estos viñedos se sitúan en el camino que recorre Valladolid con Fuensaldaña, en un bello paraje limítrofe de ambos municipios. El Consejo Regulador D.O. Cigales se crea en 1991 con los rosados como bandera y unos tintos de calidad reconocidos especialmente a nivel internacional.

Pago El Berrocal, Valladolid. Viñedos de la D.O. Cigales.

Pago El Berrocal, Valladolid. Viñedos de la D.O. Cigales.

El Pisuerga: identidad de Valladolid y vino

El río Pisuerga fue zona de asentamiento vacceo en la época anterior a los romanos. El momento de mayor creación de la identidad fue en el siglo X cuando fue una frontera entre el Reino de León y el Condado de Castilla. Su ocupación en la Alta Edad Media fue obra de Alfonso III quienes lo articularon sobre los pasos del río en cerros en Cabezón de Pisuerga y Dueñas, ambos continuaban la línea defensiva del Duero desde el Cerro Altamira y Pico Castro. El terer “castellum” o defensa del Valle se situó en Trigueros del Valle.

La colonización y repoblación del Valle pasó por alternativas varias. En un primer momento, en el siglo X, los pobladores fueron del norte de la península (asturianos, gallegos y leoneses) y mozárabes. En un segundo momento, en el siglo XI, lo marca el reinado de Sancho III el Mayor de Navarra y su hijo Fernando I. La repoblación fue de signo castellano-vasco, sobre todo en la margen oriental del río. El último empuje de la repoblación fue obra de Alfonso VI coincidiendo con el alejamiento de la frontera del Duero al Tajo, siendo Pedro Ansúrez el encargado.

òltimo sol sobre R’o Pisuerga

El “Duero lleva la fama y Pisuerga le da el agua”, el río fertiliza una campaña amplia, limitada al oeste y este por los altiplanos de Torozos y el Cerrato. Los meandros muestran bellos parajes en las riberas del Pisuerga.

Los distintos meandros que muestran fantásticos paisajes y bellos lugares, se convierten a su llegada a Valladolid en un río señorial con apenas curvas y que da protagonismo a la ciudad. El Puente Mayor es el más emblemático en la ciudad, junto a la desembocadura del Canal de Castilla, construido en piedra en la edad media, su origen es posterior al que se ubica en Cabezón de Pisuerga.

El Canal de Castilla, “hijo” del Pisuerga de donde nace en el norte de Palencia Alar del Rey y desemboca en Valladolid junto al Puente Mayor, se juntan en un bello mirador en Cigales donde los cicloturistas y senderistas disfrutarán de unas bellas imágenes caminando de forma paralela.

Ramal Sur del Canal de Castilla

El Canal de Castilla dispone de tres ramales que engloban los 207 km. totales. El ramal sur nace en la localidad palentina de Grijota (El Serrón) para pasar por Palencia y desembocar en Valladolid. En 1792 se incian las obras de construcción en Grijota (El Serrón). Tras varios años de parón por problemas económicos, se reanudó la construcción entre los años 1831 y 1836. Es el ramal más urbano, transitado y mejor comunicado debido a su cercanía con núcleos industriales, paisajísticos y la cercanía con diversas localidades canaliegas lo que provoca que sea el Ramal más recorrido por visitantes. Las piedras de la elaboración solían cogerlas de lugares cercanos como ocurrió en Dueñas con los restos del Castillo, del puente viejo y ermita de las Nieves o de la fortaleza de Trigueros del Valle, que acabaron en el vaso del Canal.

Las localidades de la Ruta del Vino que recorre el Canal dentro del Ramal Sur son Dueñas, Cubillas de Santa Marta, Trigueros del Valle, Corcos, Cigales, Cabezón de Pisuerga y Fuensaldaña. En ellas, no te puedes perder las cuatro esclusas que disponemos, desde la 37 a la 40; las fábricas de harinas de Dueñas y Corcos; la central eléctrica en la esclusa 38; el Monasterio de Santa Maria de Palazuelos junto al Puente de su nombre; los leguarios de Dueñas, Corcos y Cabezón de Pisuerga; las viviendas de los escluseros; diversos puentes y acueductos así como rincones bonitos en todo el trazado debido a la unión entre paisaje y patrimonio, especialmente con la cercanía del río Pisuerga.

CanalDeCastilla_rutadelvinocigales

Tras pasar Fuensaldaña llega hasta Valladolid donde se encuentran las esclusas 41 y 42, dos leguarios y varias pasarelas peatonales hasta llegar a la Dársena en el Barrio La Victoria.

Lo más característicos son las esclusas, en la Ruta del Vino son rectangulares (una balsa o vaso cerrado revestido en piedra de sillería, compuertas dobles tipo mitra), al ser construidas por empresas privadas a partir de 1831.

El cierre a la navegabilidad en 1959 ha provocado que, además del riego y abastecimiento, la promoción turística sea uno de los objetivos de las entidades vinculadas con el canal.

Valladolid y la Ruta del Vino son un complemento fantástico con el Ramal Sur del Canal de Castilla debido a la unión de la Dársena con el enoturismo del Canal.

Buenas comunicaciones

– Aeropuerto

La Ruta del Vino Cigales es el destino enoturístico más cercano a Valladolid y mejor comunicado por avión, estando el Aeropuerto de Villanubla a tan sólo 8 km. De Fuensaldaña. Diversas conexiones aéreas nacionales e internacionales, hacen que el principal aeropuerto de Castilla y León esté junto a la Ruta del Vino Cigales, siendo un motivo principal para realizar enoturismo junto a la ciudad de Valladolid.

– Ferrocarril

El ferrocarril está muy unido a la Ruta del Vino Cigales por doble motivo: las estaciones existentes en el territorio para desplazarse en tren cercanías en la línea histórica Madrid-Irún como las de Cabezón de Pisuerga, Corcos-Aguilarejo, Cubillas de Santa Marta o Dueñas, o en Alta Velocidad con paradas en las cercanas capitales de provincia: Valladolid (Campo-Grande) y Palencia. Igualmente, el ferrocarril fue fundamental en el transporte del vino al norte de España gracias especialmente a las estaciones de Cabezón de Pisuerga y Dueñas.

El ferrocarril sirvió de transporte para el vino de la comarca de Cigales al norte, en la línea Madrid-Irún

El ferrocarril sirvió de transporte para el vino de la comarca de Cigales al norte, en la línea Madrid-Irún

La Ruta del Vino Cigales está en un lugar idóneo para conectarse por ferrocarril y acercarse en viaje organizado, coche de alquiler o vehículo personalizado (tipo taxi o VTC).

– Camino Real

Gracias a la cercanía existente, visitar la Ruta del Vino Cigales se convierte en un complemento enoturístico para la oferta turística de la ciudad en un territorio históricamente vinculado a Valladolid.

Actualmente la carretera principal que recorre la Ruta del Vino Cigales es la Autovía A-62 (E-80). Desde la Edad Media y, al menos desde el siglo XVI, desde la ciudad de Valladolid había tres caminos que conectaban los municipios más cercanos a Valladolid.

– Camino Real de Burgos. Coincidía con la carretera general Madrid-Santander y la Cañada Real Burgalesa en el término de Valladolid (hasta la entrada de Santovenia de Pisuerga), y la vía pecuaria Cañada Real Leonesa Oriental a partir de la línea del AVE cerca de Cabezón de Pisuerga. Sobre 1950, debido a la instalación de la Fábrica Nacional de Armas, la carretera general pasa al otro lado del río siendo la N-620 (Valladolid-Burgos), que se convirtió en Autovía A-62 sobre 1991, uniendo Valladolid con Dueñas.

Viñedos junto a la Autovía A-62

Viñedos junto a la Autovía A-62

Pasando el Puente Mayor y girando a la derecha se encontraba la bifurcación de:

– Camino de Fuensaldaña. Por el actual Barrio de la Victoria, Valladolid y Fuensaldaña estaban comunicados por caminos. Con la construcción del Canal de Castilla en el siglo XIX, el Camino a Fuensaldaña dio un rodeo por la Dársena en el Barrio de La Victoria y girando por la Cuesta de la Maruquesa en un recorrido de 6 km.

– Camino de Cigales. Desde el Puente Mayor, el viejo camino de Cigales recorre la actual Carretera de Burgos (N-620), que conecta con la Autovía A-62 en el cruce de la carretera a Cigales. La distancia total son de 12 km.

Desde la edad moderna y construida la carretera hace un siglo se crea la Carretera Valladolid-Torremormojón (actual VA-900), que une Valladolid, Fuensaldaña, Mucientes, Cigales, Corcos, Trigueros del Valle hasta Torremormojón en Palencia. Una bella carretera que recorre diversos pagos vitivinícolas.

Todo ello contribuye a la especial relación histórica que existe entre los municipios de la Ruta del Vino Cigales y la localidad de Valladolid, mostrando que Valladolid es la puerta de la Ruta del Vino Cigales.

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