Castillos del Vino: espectacular aliciente para hacer enoturismo en la Ruta del Vino Cigales

Nuestro territorio históricamente ha sido zona de tránsito y lugar donde alojarse debido a las buenas comunicaciones existentes. Ha habido dos momentos claramente diferenciados:

1. El Pisuerga ha sido frontera entre las luchas entre la Corona de Castilla y el Reino de León durante el siglo IX-X, para lo que se construyen los Castillos de Cabezón de Pisuerga y Dueñas, vigilando especialmente el paso sobre el río. Es por ello que han tenido totalmente un carácter defensivo. También han estado muy vinculados a la Reconquista con su repoblación por parte de Pedro Ansúrez, que fue tenente de ambos castillos.

2. El resto de los castillos se construyen entorno a los siglos XIV y XV, momentos en los que no había enemigos externos y sin embargo, era época de intrigas palaciegas, luchas entre poderes nobiliarios, etc. La Corte no tenía sede fija y se alojaban en los castillos-palacios de Fuensaldaña, Mucientes, San Martín de Valvení y Trigueros del Valle con las familias más influyentes del momento como eran los Vivero, Ribadavia, Zúñiga y en menos escala los Robles y Guevara. Estos castillos fueron testigos de momentos importantes en Castilla como fue la Guerra de las Comunidades.

La presencia de la Corte en los municipios se notaba en los municipios. Todos ellos consumían vino de forma habitual en sus aposentos lo que incrementaba su producción, elaborado fundamentalmente en las bodegas más próximas a donde se encontraban tanto la nobleza como la monarquía. De ahí parte de la importancia de la cultura del vino en nuestras localidades, con el consiguiente trasiego económico debido al “vino en la corte”

El paso de los siglos con el centralismo de la monarquía y la ilustración, dejó a la nobleza con menos poder y menos ingresos abandonando los castillos siendo objeto de abandono o ruina.

Actualmente, disponemos de dos Castillos visitables, siendo la Ruta del Vino de Castilla y León con mayor número de castillos visitables y la segunda en España. Los cuatro castillos restantes se encuentran en ruinas aunque recomendamos contemplarlos y recorrerlos debido a su situación estratégica donde se contemplan bellas vistas del Valle del Pisuerga.

CASTILLOS VISITABLES

Castillo de Fuensaldaña: Castillo de Castillos. Siglo XV

Historia: Pertenece a la Escuela de Valadolid. Edificado en el siglo XV como residencia señorial de los Vivero. Alonso Pérez de Vivero, contador mayor de Juan II de Castilla, comenzó a construirse un castillo-palacio que no llegó a verlo terminar, pues murió asesinado por conjurar ocntra Álvaro de Luna. Continuaron las obras con su hijo Juan de Vivero. Confirmado por los Reyes Católicos, por su apoyo a la reina Juana, retomó la propiedad en 1490. De planta cuadrada rematada con cubos cilíndricos y gran torre del homenaje. Ocupado por las tropas comuneras en 1521 y convertido en uno de sus bastiones defensivos. Remodelado como Parador, fue sede de las Cortes de Castilla y León hasta 2007 y desde 2019 “Castillo de Castillos”

Castillo Encantado de Trigueros del Valle. Siglo XV

Juan II concede privilegio a Fernán Alfonso de Robles para fundar mayorazgo en 1427, incluyendo Trigueros y su valle. Su hijo Gutierrez de Robles con su mujer, María de Guevara realizan las obras en el castillo a mediados del siglo XV. Problemas entre la familia provocaron el asalto del Castillo por parte de los vecinos durante la Guerra de las Comunidades. El Castillo, denominado Fortaleza en Trigueros del Valle, se adapta para el uso de la artillería con las torres angulares de nueva planta. El Castillo dispone de grandes caballerizas subterráneas abovedadas así como de la bodega. Expoliado durante casi un siglo, en 1992 lo adquiere el Ayuntamiento y en la actualidad alberga el Castillo Encantado para descubrir una historia mezclando realidad y fantasía a lo largo de cinco espacios temáticos.

CASTILLOS EN RUINAS VISITABLES

Castillo de Cabezón de Pisuerga. Siglo X.

El Castillo tenía una visión privilegiada sobre el puente de piedra que cruzaba el Pisuerga desde lo alto del Cerro de Altamira, siendo un lugar de gran importancia estratégica y defensiva. El Castillo data de principios del siglo X cuando en la Pensínsula Ibérica se encontraba en plena lucha entre cristianos y musulmanes y el río Pisuerga servía de frontera entre la Corona de Castilla y el Reino de León. En plena Reconquista, Cabezón formaba parte del sistema defensivo vallisoletano, levantándose como una de las tres plazas fuertes, junto con Simancas y Tordesillas. Debió ser una fortaleza con muralla que rodeaba el pueblo y con pasadizos subterráneos hasta el río. Sus ruinas se mantuvieron hasta 1846. Pedro Ansúrez tuvo la tenencia del Castillo anteriormente a repoblar Valladolid.

Castillo de Dueñas. Siglo IX.

En el año 875 Alfonso III repuebla el lugar de Dueñas y construye o restaura el castillo que se levantaba sobre un pequeño cerro, en una posición estratégica cercana a la confluencia de los ríos Carrión y Pisuerga desde la que se controlaba el camino que desde Simancas atravesaba el valle del Pisuerga. El Castillo fue objeto de numerosas disputas a lo largo de la edad media entre diversos nobles y monarcas. Aprovechando la Guerra de las Comunidades en 1520, la población se levanta contra Juan de Acuña, Conde de Buendía, tomando el palacio y haciendo prisioneros a los condes, de los que se valen para que el alcaide entregue la fortaleza. En el siglo XIX estaba ya abandonado y se permitió la utilización de las piedras de la muralla y del castillo para la construcción del Canal de Castilla. Años después también se autorizó para su uso particular a los vecinos.

Castillo de Mucientes. Siglo XIV

En el año 1326, Alfonso XI de Castilla entrega Mucientes y su castillo a su mayordomo mayor Alvar Núñez Osorio. Fue utilizado hasta el siglo XVII como palacio residencial por los sucesivos condes de Ribadavia, señores de Mucientes. Utilizado como Palacio Real, en julio de 1506 para celebrar las Cortes de Mucientes con Juana I de Castilla y Felipe I “El Hermoso”, en fechas de ambiciones e intrigas. Los procuradores castellaron evitaron que se inhabilitara a Juana I. Durante la guerra de las Comunidades de Castilla, las tropas de la Junta, al mando de Padilla, conquistan Mucientes el 5 de febrero de 1521 y ponen a Juan de Mendoza al frente de la defensa del castillo. Aunque la Junta de Valladolid ordenó el «derrueque» de la fortaleza, esta orden no llega a ejecutarse.

Castillo de San Martín de Valvení. Siglo XIV

Edificado por los Zuñiga, allá por el siglo XIV, sobre un promontorio desde el que se divisa la localidad y el valle en el que se asienta. Fueron señores de la villa en el siglo XV, junto con los Alburquerque, Guzmanes, Portocarrero y Camarasa en siglos posteriores. En su castillo consta que descansó el emperador Carlos V al menos tres veces. Hace algo más de sesenta años, su dueño, el Marqués de Camarasa, mandó desmontar y acarrear sus sillares para construir una pesquera y otras dependencias en la Granja de Quiñones, abajo junto al Pisuerga. Luego los propios vecinos enterraron otra buena parte de los muros supervivientes como firme de sus calles.

Visitar los dos castillos abiertos al público es una opción obligatoria para los enoturisitas, y contemplar las ruinas de los que quedan es una opción muy atractiva especialmente para los amantes del senderismo y cicloturismo, por las bellas vistas que se contemplan y por la historia de este territorio vinculado al vino.

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